El patrón no abandona ni abandonará el barco socialista jienense. Muchos lo daban por muerto, por amortizado en la política de la provincia que le ha dado lo que hoy es. Pero ayer Gaspar Zarrías (en la fotografía del compañero fotógrafo Juan de Dios Ortiz) demostró que no está dispuesto a darle la razón, a pesar de que la distancia hace el olvido. Dejó bien claro que aunque viva en la ciudad de la Puerta de Alcalá, su conexión con Jaén, único feudo que le queda después de abandonar el Parlamento andaluz, seguirá siendo prácticamente directa… Al menos, durante los próximos tres años, hasta el Congreso Provincial del PSOE.
Su primera jornada de trabajo como presidente en funciones debía ser en Jaén y todo fue preparado a conciencia para que saliera bien (alfombra azul, casco reglamentario para todas las obras y música jazz para amansar las fieras que pudieran atacar por la espalda). Todo el protagonismo lo concentró él (el consejero de Vivienda llegó a decir: “mis palabras serán mínimas, todos los datos los dará el presidente”). Incluso hizo de ‘speaker’ improvisado en la entrega de premios a unos chicos en un concurso de ideas. Él era el centro de atención y, además, lo sabía… En la declaración con los periodistas (todo eran sonrisas y bromas…), no hubo lugar a dudas: 15 minutos de un intenso asedio al que respondió con toda su artillería. A quién le daba por muerto, le guiñó el ojo y le dijo que será ‘el boss socialista’ “hasta que el cuerpo aguante”. Echó un capote a su “gran amigo” Griñán y lo ensalzó como “un gran presidente” y no se refirió al futuro de los consejeros de la provincia, restando importancia a la ya famosa cuota jiennense en el Gobierno. Rechazó la idea de un sentimiento de orfandad en la militancia socialista, simple y llanamente porque “el padre ni se ha muerto ni se va”. Él es consciente de que su cuota de poder en la comunidad autónoma en la que ha sido el virrey durante muchos años se reduce ostensiblemente y se aferra a Jaén para evitarlo.
Después de no eludir ninguna pregunta, se dirigió a la otra primera piedra que le habían organizado… Esta vez era el IES de la zona del Bulevar donde, después de haber sido el centro de todas las miradas, se quedó en un segundo plano. Tras hacerse la foto con la pala y la arena, salió corriendo hacia la Ejecutiva Socialista en la que cerró filas para la elección de Griñán como el sustituto de Chaves. “Cuando los órganos de este partido hablan, los militantes tenemos la obligación de trabajar en la misma dirección”, avisó a los que albergaran alguna esperanza…
Maratoniana jornada que tiene hoy su segunda parte con la inauguración de las obras del tranvía. Son ‘coletazos’ de un político que se resiste a abandonar el único resquicio de poder que le queda en Andalucía y que quiere dejar claro que no está muerto políticamente, mientras le dejen y el cuerpo aguante.

















