Durante los dos años en los que PSOE e IU gobiernan en coalición en el Ayuntamiento de Jaén, se han celebrado sesiones plenarias maratonianas, con debates eternos y con discusiones nimias en asuntos que, a la postre, se aprobaban por unanimidad. Llegamos a pensar que Jaén era la única capital que, incluso, ostentaba récords de la sesión más larga (que duró desde las 6 de la tarde hasta las 8 de la mañana del día siguiente). Sin embargo, Málaga, con Francisco de la Torre al frente, también sufre ese síndrome (en este caso más grave, puesto que existe una mayoría absoluta del PP). Se alargan más de diez horas, a lo que hay que sumar una o dos horas de retraso. Ahora, el alcalde ha ideado una fórmula para restringir la duración: una reducción de las mociones. Serán dos para cada grupo municipal, lo que ha encendido a la oposición (PSOE e IU). ¿Se exportará esta fórmula a Jaén?

















