En mitad de una crisis como la actual, con todos los ciudadanos girados hacia el ‘palco’ de políticos buscando una solución, ver espectáculos como éste en el Senado simplemente no tiene nombre.
Patético, bochornoso, irresponsable, maleducado, soez… Se acaban los calificativos para valorar este comportamiento de los que nos representan.
















