¡Es la crisis de credibilidad (en los medios), estúpido!

Los diarios ya no vertebran la opinión pública. Y eso genera gran vértigo. Sigue teniendo un papel, pero ya no ese cuarto poder de los años 40 o 50”

Hablamos durante los últimos tres años de la crisis económica y de modelo de negocio que acucia al oficio periodístico. El debate papel-web, la brutal caída publicitaria o el supuesto escaso interés de los lectores en la información de calidad… Más de 5.000 periodistas sin trabajo en un negro lustro, decenas de medios cerrados, cientos de ERE. Cifras y más cifras para fijar la mirada sólo en una parte de la verdadera crisis del gremio.

La frase que encabeza este post, pronunciada por Juan Luis Cebrián en la asamblea de la Sociedad Interamericana de Prensa celebrada en Cádiz, es una gran verdad. Pero achacarlo exclusivamente a la revolución tecnológica o a lo económico es un diagnóstico erróneo que sólo busca una justificación externa para esquivar la autocrítica. Porque perder la fuerza que antaño tenían los grandes medios de comunicación (principalmente los periódicos) en el debate social no es una cuestión de números, ni de estadísticas, ni de tecnologías, ni de previsiones económicas. Es una cuestión de pérdida de credibilidad, de pérdida de confianza de la audiencia. Miren este gráfico clarificador publicado ayer en el blog de Ezra Klein en el Washington Post que habla por sí solo:

Resume una encuesta del Instituto Gallup en Estados Unidos. El desplome es muy preocupante desde la década de los 70, momento de mayor esplendor con casos como el Watergate. Treinta puntos de descenso en tres décadas. Esta desconfianza creciente, que puede ser extrapolable al panorama mediático español, ¿es, verdaderamente, un problema económico? ¿Tiene que ver con la plataforma o los soportes de publicación? ¿Está justificado con la bajada de los ingresos en publicidad? ¿Por qué no se abre, verdaderamente, el foco para debatir en profundidad también sobre este problema, decisivo para afrontar el futuro de los grandes medios?

El experto en medios en EEUU Jay Rosen preguntó en su blog ‘Press Think’ sobre las causas de esta caída en la credibilidad y, finalmente, planteó nueve entre las que despuntan: la falta de confianza en todas las instituciones (incluida la prensa y los medios masivos de comunicación), el desgaste de los medios por el sensacionalismo, su cercanía con el poder o el sesgo ideológico creciente.

En el caso de nuestro país, no seré yo quien se suba a la atalaya para sentar cátedra sobre cuál es la causa fundamental y, por ende, la solución a todos los males. Puede ser esa excesiva cercanía con el poder político y económico o la evidente polarización ideológica o, simplemente, pueden ser todas a la vez. No tengo la respuesta, aunque creo que ésta representa la clave para salir de esta crisis en el sector.

Los debates no dejan de girar en torno a los cambios tecnológicos, a los modelos de negocio, a los balances económicos de los grandes grupos… Las decisiones de los grandes grupos siguen centrándose en reducir plantilla y costes, sin ser conscientes de que la consiguiente pérdida de calidad hurga más en la herida. Se nos ha olvidado mirar también hacia dentro y buscar las respuestas. Por responsabilidad propia y ajena, los medios ya no asumen su rol de intermediarios, han dejado de ser imprescindibles para una buena parte de la población que ha perdido su confianza en ellos. Y ese es el problema que de una vez y desde la humildad hay que afrontar. Los ingresos antes o después volverán, la dualidad papel-web se resolverá… Pero, por nuestro futuro, habrá que reconquistar la credibilidad. Si se me permite, utilizando la archiconocida frase de la campaña de Bill Clinton en 1992: “Es la crisis de credibilidad, ¡estúpido!”

Publicado en por Jesús Martínez González in medios de comunicación, Negocio periodístico, periodismo 3 Comentarios

Sobre el autor

Jesús Martínez González

Periodista. Afortunado que trata de ganarse la vida en lo que siempre soñó. El optimismo, mi mejor arma. En busca de nuevas aventuras.