Blog

Con internet y los contenidos, ¿no vamos demasiado deprisa?

Las librerías de barrio iban a ser lugares de culto, por su escasez. Los periódicos en papel se iban a convertir casi en reliquias de museo de la noche a la mañana. El pago por contenidos en internet iba a dejar en testimonial la los ingresos en los cines de su barrio en apenas unos años… Y así vayan sumando todos esos cambios que tenían que estar sucediendo ante nuestros ojos y que aún están en el campo de las previsiones y no de las realidades. ¿Por qué nos empeñamos en ir tan deprisa?

Ayer leía que Youzee, la plataforma de cine bajo demanda de Yelmo Cines, va a despedir a una parte importante de su plantilla por las pérdidas ocasionadas durante los dos años que ha estado en marcha. Sólo este año ha necesitado 4,2 millones de euros de inyección de capital para subsistir ante la falta de ingresos en un país como el nuestro que, digan lo que digan, en su ADN sigue sin tener la cultura del pago por los contenidos.

Al margen de la durísima crisis económica, esa oferta gratuita irresistible para muchos y de la enorme competencia de gigantes del sector como Apple o Google, es evidente que el modelo de pago por contenidos para el cine sigue sin cuajar. No ha sido suficientemente atractiva una oferta de 400 películas, entre ellas estrenos interesantes, con una tarifa mensual de 6,99 euros. En el mismo día, se le daba la bienvenida a Amazon, que apura su aterrizaje en el sector del video online de nuestro país y sobre cuyos resultados sigue habiendo dudas.

Pero vayamos a otro ejemplo: la prensa escrita. Grandes gurús de nuestro tiempo han salido a escena durante los últimos años anunciando la muerte de los periódicos en papel e, incluso, poniendo fecha a su fallecimiento. 2015, 2018, 2045… Para ellos, esta industria obsoleta e ineficiente tiene los días contados en la era de internet. Algunos, incluso, ya pensaban en el uso que le darían al espacio de los kioscos que pueblan nuestras ciudades. Pero, esperen, un momento… Los ingresos digitales de los periódicos no sólo no crecen a la velocidad de la luz, sino que siguen estancados. Son 14 veces más bajos que los de las ediciones impresas de los grandes periódicos.

El papel estaba moribundo y la sorpresa llega cuando enfrentamos en los balances la efectividad en ingresos de los lectores de papel y digitales. El pago por contenidos en la red no era el futuro, sino el presente para industrias como la del cine (en esta casa hemos hablado sobre el tema) y ya aparecen las primeras víctimas entre sus ‘salvadores’. La revolución de internet es un hecho incuestionable. Que las reglas del juego están modificándose para todos es una realidad a la que no se le tiene que dar la espalda. Pero también lo es que la velocidad a la que lo hace es menor de lo que nos empeñamos.

This is a unique website which will require a more modern browser to work! Please upgrade today!