Blog

Seis preguntas sobre los futuribles muros de pago en periódicos españoles

4707258967_1c2175f811_z

Llevaba meses en los mentideros mediáticos y ahora las voces se refuerzan. Los grandes periódicos españoles se plantean firmemente la ‘construcción’ de un muro de pago para tratar de diseñar así un modelo de negocio digital que han ido posponiendo durante los últimos años. Según estas primeras informaciones, el que abrirá fuego será El Mundo y será tras el verano, con un modelo similar al The New York Times (muro ‘poroso’, con el que se permite consumir gratuitamente hasta un número de noticias al mes y, a partir de ahí, cobrar).

A El Mundo se espera unir El País en lo que parece ser un movimiento en cadena que, por ahora, no seguirá a corto plazo ninguna otra cabecera. Pero este cambio de tercio, tras años ofreciendo el mismo producto vendido en el kiosko de manera gratuita en la red, a este humilde periodista le genera una serie de dudas que espero que el tiempo y los hechos vayan contestando. Son estas estas seis:

El muro de pago ‘poroso’… ¿Es aplicable en España? Cuando los principales periódicos siguen teniendo un contenido similar (por no decir idéntico) en la red como en papel, ¿cuál será la motivación? ¿Como aplicar en España un modelo que, para empezar, obliga a ofrecer dos productos diferenciados? ¿Cómo implantarlo en un país en el que la cultura del pago en la red no está extendida lo suficiente?

¿Cómo hacer pagar por algo que se ha dado gratis durante años? En el caso de El Mundo, el intento de Orbyt es, al menos, meritorio, aunque el resultado haya sido decepcionante. Pero en el de El País, las decisiones fueron para enmarcar. En 2002, tras un fugaz paso por el pago en la red, decide abrir de nuevo la web; y en 2007 lo hace hasta con su edición impresa, a la que los lectores podían acceder gratis. Recuerden, la misma edición impresa que los quiosqueros ofrecían en sus estanterías por más de 1 euro a diario.

¿Podrán soportar la falta de influencia política y social? Es uno de los ‘respiradores’ artificiales que mantienen vivas a las grandes cabeceras en papel (junto con una publicidad que sigue cayendo): el poder de influir en la agenda, en la vida política y social del país. Un muro para los contenidos importantes reducirá el debate sobre éstos de manera drástica y, por tanto, esa ‘visibilidad’.

¿No es comenzar la casa por el tejado? Sin ser ningún gurú, ni pretender serlo, uno se pregunta si lo lógico no es, primero, ofrecer un producto de calidad por el que los lectores estén dispuestos a pagar y luego levantar el muro y no al revés.

¿Sólo el pago será el sustituto para una publicidad en sus horas más bajas? Con una inversión en digital que crece a menor ritmo (o, incluso, cae ligeramente) y una inversión en papel en caída libre, ¿podrá el pago sostener los ingresos para hacer desaparecer de una vez los números rojos de los balances? ¿Se han planteado estos enormes grupos mediáticos, con una gran nómina de directivos, ofrecer otros productos y servicios de valor añadido que se salgan del modelo tradicional y con los que lograr una necesaria diversificación? Al Financial Times le funcionó.

¿Es este el futuro que le espera a la prensa en internet? No lo sé. Al menos, sí es para sentirse reconfortado es que, tras años de inmovilismo, comprobamos que hay sangre en las venas de los que deciden. Si se confirma este movimiento, podrán decir que se equivocaron (o acertaron) por hacer algo y no por mantenerse quietos mientras el agua les llega al cuello.


En Historias de un optimista | Que los números no nos impidan ver el contenido: el caso del New York Times, El dinero no caerá del cielo ‘digital’ para los periódicos

Imagen | Tonymadrid Photography

  • Yo veo un problema muy gordo en el planteamiento. Comparar y copiar lo que ocurre en medios USA, o en general en inglés. Y comparar con el papel.

    Los que están dispuestos a pagar por una suscripción a prensa digital, necesariamente son gente muy “élite”. O necesitan mejor información, o necesitan poder comentarla para estar “in”. Y comparar inglés y español no es comparar, por ejemplo, 400 millones de hablantes nativos, con mil. Es comparar el idioma de la información y la ciencia en todo el mundo, con un idioma de andar por casa.

    En resumen, que lo que le funciona al NYT no tiene por qué funcionarles a El Mundo o a El País. Puede perfectamente ser que el mercado en España no dé de sí. Pero seguro que empiezan a pensar en la solución mamoncrática habitual: ¡Subvención!

    Cualquier comparación con el papel es también imposible. En el papel, la competencia puede ser elegir entre comprar El Mundo, o el ABC o la Razón. Al final, haces dos grandes periódicos nacionales, izquierda y derecha, y tal vez funcione. En digital, el usuario tiene que elegir entre muchos más medios, pero también decidir si prefiere emplear ese tiempo en Twitter, o en blogs especializados gratuitos (normalmente mucho mejor informados), o incluso viendo vídeos porno.

    Es una faena, pero está difícil. Muy preocupante la situación de la prensa. Y me preocupa incluso a mi, que hace años que no leo un periódico (digital) más que si es enlazado desde otro sitio, y aun así rara vez. De papel, o TV, ni hablemos.

    • Llevas razón y lo digo en el post. Comprar Estados Unidos con España es un error de base. Pero no estoy de acuerdo sobre lo de la ‘élite’ que es suscriptora de prensa digital y tengo muchos ejemplos de que eso no es así.

      De todas formas, sí coincido en el fondo: es un panorama muy complicado.

      Saludos.

  • A mi me gusta hacer una comparación con esto de los muros de pago.

    El País y El Mundo van a cerrar sus cabeceras y cobrar por sus contenidos, como hacen en EEUU otras grandes cabeceras.

    Con los contenidos que ofrecen aquí (dos medios totalmente a la deriva, que no saben lo que quieren, que están echando trabajadores cada año, con la perdida de calidad que eso supone) es como si el equipo de fútbol de mi barrio decide cobrar las entradas a los partidos a 80 euros porque es el precio que pone el Real Madrid.

    El punto más grave de los que explicas me parece el cuarto. El País de hoy no vale lo que cuesta. Primero, que generen un contenido de calidad, que valga dinero, y luego que me lo cobren. De lo contrario, me conformaré con el 20 minutos y la web de Europa Press.

    • El problema de la calidad del producto, la diferenciación de éste para poder lanzarse a cobrar es, como bien dices, uno de los más importantes.

      En cuanto a tu comparación, me parece que deja en demasiado mal lugar a estas dos grandes cabeceras. Que la información que se ofrece no sea de la calidad que se espera es una cosa y otra muy distinta es que El País o El Mundo sean a New York Times/Wall Street Journal lo que el equipo de tu barrio al Real Madrid 😉

      Saludos.

  • Vaya, vaya, vaya, periodistas hablando de periodismo… Eso es como debe ser.

    Bromas a parte, creo que más que seis preguntas, lanzas seis repuestas. Y todas son perfectas y sensatas. No hay nada que añadir.

    Yo no pienso pagar un duro (o euro) por leer información y noticias. Y si quiero leer algo bueno, leo este Blog.

    El otro día planteaba el hecho de que EFE y EP den su contenido en abierto… Más de 500 noticias entre ambas al día, ¿alguien necesita más?

    Si no hay un cambio global en los medios, no sirve de nada. Ejemplo: el otro día entré en InfoLibre, creo que era algo del tema Pescanova. Me ponía que solo para suscriptores. Salí, busqué en otro par de medios, y encontré la información, que más o menos era lo que buscaba… Sin valor añadido, ¿por qué voy a pagar a InfoLibre? Si me cuenta lo mismo que el otro.

    En fin, que cobren, que cobren, a ver quién paga…

    • Gracias por tus palabras compañero en lo que a este blog le toca 😉

      En ese caso, ElDiario.es lo ha orientado bien, aunque para un nicho de público muy específico y con unas características muy peculiares: apoyo y soporte económico para seguir funcionando, pero sin cerrar la información y dejándoselo claro al lector.

      Diferenciación, excelente calidad para poder cobrar con cierta posibilidad de éxito.

      ¡Saludos!

  • Pingback: Orbyt, muros de pago y Bárcenas: cómo ponerle puertas al inmenso campo digital - Historias de un optimista | Historias de un optimista()

This is a unique website which will require a more modern browser to work! Please upgrade today!