Hasta hace unas semanas, el tranvía era la obra del mandato en Jaén, la que marcaría el devenir de los cuatro años de gobierno de PSOE e IU y, seguramente, la que determinaría quién volvería a gobernar en la Plaza de Santa María en mayo de 2011. Sin embargo, el Partido Popular se ha empeñado en incorporar a la ciudad sanitaria al debate político. Con una campaña informativa y la recogida de firmas en la calle los ‘populares’ reclaman un mayor compromiso del Gobierno andaluz para construir esta infraestructura sanitaria.
Esta iniciativa del PP, cuyo candidato se ha convertido en el ‘abanderado’ de una infraestructura cuya construcción no facilitó durante los 8 años que fue concejal mientras gobernaba su partido (todo sea dicho), ha obligado a la Junta de Andalucía a renovar su compromiso con la ciudad sobre un proyecto que reclamó hace varios años el Colegio de Médicos. Está claro que la legitimidad política de los ‘populares’ para exigir una inversión real no es la mayor posible, puesto que no pusieron ni un solo metro cuadrado a disposición del Gobierno andaluz para construirla.
Sin embargo, su movimiento y su beligerancia, junto a la moción presentada por el PSOE en el último pleno municipal (que el PP no votó injustificadamente y que tuvo el respaldo de IU), han obligado a la Junta a salir al quite confirmando y comprometiéndose con Jaén. De ser el ‘patito feo’ de los presupuestos del Gobierno de José Antonio Griñán ha pasado a ser una de las prioridades declaradas por la delegada del Gobierno, Teresa Vega, en una visita al Ayuntamiento de Jaén con la que intentó ‘calmar los ánimos’ tras la presentación de unas cuentas “austeras” que dejan dudas sobre la temporalidad de algunos de los proyectos prometidos para los jienenses.
Este tipo de iniciativas políticas llevadas a cabo de forma independiente no deberían existir en una ciudad castigada durante los últimos años por el olvido de sus responsables públicos. Es por un simple motivo: todos los partidos tendrían que cerrar filas en torno a inversiones decisivas para el futuro de Jaén. La alcaldesa, Carmen Peñalver, lo resumió a la perfección la pasada semana: “En proyectos importantes para la ciudad hay que trabajar conjuntamente y no utilizarse como ariete, porque perjudica a Jaén”. Por desgracia, la politización es total y la unidad en torno a proyectos que conformarán el futuro de Jaén no es ninguna prioridad.
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Publicado en mi blog ‘Entre Líneas’ del diario gratuito Viva Jaén





















